El término
crear proviene del latín “criare” que significa: extraer desde la nada, dar
origen, concebir, fundar, plasmar. Desde esa perspectiva, creatividad sería
entonces el conjunto de potencias mentales que conducen a concebir nuevas
posibilidades y a materializarlas.
Por su parte, innovar, del latín “innovare”, significa
cambiar sustancialmente algo introduciendo novedad. De tal modo, el término “innovación” refiere a un objeto
cuyo valor de novedad está íntimamente asociado a una mejora sustantiva de algo
previo.